Este texto se considera uno de los más avanzados del mundo, al contener conceptos políticamente relevantes y acordes, por ejemplo, con los Principios de Yogyakarta sobre la aplicación de la legislación internacional de derechos humanos en relación con la orientación sexual y la identidad de género.
En la Ciudad de Buenos Aires, la primera persona en pedir al Estado argentino que modifique sus datos en la partida de nacimiento fue Kalim Adrián, un activista que señaló: “Hace 22 años que espero esto. Estoy feliz”. Fue acompañado en el trámite por su mujer, con quien se casará con sus papeles en regla, y por activistas de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (FALGBT).
También la Comunidad Homosexual Argentina (CHA), acompañó otros trámites similares, que en sí implican la modificación de los datos que constan en la partida de nacimiento, y con esa nueva partida, se tramita un DNI acorde con su identidad.
El ministro del Interior, Florencio Randazzo, en reunión con el interventor del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi), Pedro Mouratian, y representantes de organizaciones de la diversidad sexual, explicó en detalle acerca de la reglamentación de la ley
Señaló que “No hay ninguna barrera infranqueable cuando se busca una sociedad más justa”, pidiendo oficialmente las “disculpas desde el Estado por tantos años que pasaron hasta que finalmente fue tenido en cuenta este reclamo” del activismo LGBT argentino”.








