En la década de los 80 del siglo pasado, un grupo de visionarias mujeres colombianas articuló una propuesta que sin duda ha marcado la historia del movimiento de salud latinoamericano y caribeño: el primer Encuentro Regional sobre la Salud de la Mujer, inaugurado en Tenza, Boyacá, Colombia, el día 28 de mayo de 1984, en feliz coincidencia con lo que más tarde se acordaría como el Día Internacional de Acción por la Salud de la Mujer. La Corporación Regional para el Desarrollo Integral de la Mujer y la Familia –con patrocinio del Ministerio de Salud de Colombia, la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la Fundación Pathfinder y Population Council– fue la entidad que logró concretar dicha idea, y Luz Helena Sánchez, de la Casa de la Mujer de Bogotá, encabezó esta tarea mayor.
Durante seis días, mujeres de diversos países y con distintas experiencias de vida, pero con el interés común de promover la salud integral de las mujeres desde un enfoque de derechos y justicia social, desarrollaron en Tenza un rico intercambio para definir estrategias frente a graves problemáticas tales como la violencia contra las mujeres, incluyendo la violencia desde el sistema médico hegemónico, las políticas de control de población, los variados dispositivos de control sobre el cuerpo y la sexualidad de las mujeres, entre muchos otros tópicos que marcaban –y aún lo hacen– la vida de la población femenina.
Y fue en este ambiente, donde bullían ideas y propuestas transgresoras para hacer frente a la dominación del patriarcado, donde surgió también la decisión de crear una articulación regional que uniese las voluntades de organizaciones y personas comprometidas con los derechos humanos y la salud de las mujeres, fortaleciéndolas a través de una agenda común. Así nació la Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe, RSMLAC, cuya presencia en la región e incluso en otros continentes es heredera de dicha unión de voluntades lograda en Tenza.
En su primera década de vida, la Coordinación de la Red estuvo localizada en Isis Internacional, en Santiago, Chile. Y a partir del segundo semestre de 1995, comenzó a funcionar autónomamente. En su calidad de red, desde los comienzos se propuso consolidar un sistema de información y comunicación a través de sus publicaciones -Revista Mujer Salud y Cuadernos Mujer Salud – donde se comparten experiencias de organizaciones miembras y se analizan temas prioritarios sobre salud de las mujeres y derechos, lo que se ha ampliado con otros medios como el sitio web y boletinas electrónicas.
En colaboración con otras redes mundiales, regionales y nacionales, la Red también ha promovido campañas de activismo sobre temas prioritarios en salud de la mujer, tales como la despenalización del aborto y el acceso universal a la atención de salud. Asimismo, ha apoyado a grupos latinoamericanos y caribeños que han respondido a los llamados a la acción coordinados por la Red durante el 28 de mayo, Día Internacional de Acción por la Salud de la Mujer, y el 25 de noviembre, Día Internacional de la No Violencia contra las Mujeres.
Y, además, ha incorporado las siguientes estrategias de acción que han cobrado especial relevancia: formación de recursos humanos en salud integral de la mujer con perspectiva de género a través de la Universidad Itinerante; apoyo a la formulación de políticas públicas favorables a las mujeres a través de la interlocución con sectores gubernamentales y legislativos; monitoreo de la implementación de los acuerdos del Programa de Acción de la Conferencia sobre Población y Desarrollo de El Cairo, CIPD, y de otras cumbres mundiales; fortalecimiento de la articulación regional con las redes, organizaciones y personas que trabajan en salud de las mujeres, etc.