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¡El silencio no es una opción para nosotras, seguiremos gritando VIVAS NOS QUEREMOS!

*Hoy no escribimos desde el lugar de lo correcto.

Hoy escribimos desde el dolor, la rabia y la impotencia que nos genera ver que a gobiernos y sociedades, la vida y el cuerpo de las mujeres no les importan. Entre cifras y datos, vemos cómo le arrebatan todos los días la vida a mujeres y niñas en el mundo, por denunciar las violencias a las que son sometidas, por desafiar el sistema heteronormativo, por defender derechos, por haber decidido soltar las cadenas que las ataban a una relación violenta, por decidir sobre sus cuerpos, por negarse a cumplir con estereotipos, por ser mujeres.

Todos los días desde la Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe – RSMLAC (y desde millones de organizaciones y colectivas en el mundo), hacemos y deshacemos, construimos y deconstruimos, soñamos y tratamos de hacer de este mundo uno más justo y uno en el que mujeres y niñas tengan una vida digna. Pero también, todos los días recibimos noticias, cifras y datos – pareciera que sólo eso somos – de feminicidios, vejaciones, violaciones, desapariciones, tortura y asesinatos de mujeres. TODOS LOS DÍAS. Frente a esto, la respuesta de los gobiernos es la impunidad, inoperancia y revictimización, el sistema judicial de nuestros países pareciera enviarnos este mensaje todo el tiempo: “Si no se pueden defender, estarán muertas. Si se defienden, irán presas”.

Cada año en América Latina y El Caribe son asesinadas 4.380 mujeres por ser MUJERES[1]. En Colombia 233 mujeres han sido asesinadas durante este 2017, 24 de ellas fueron asesinadas por su pareja o ex pareja[2]. En Perú fueron registrados 124 feminicidios en 2016[3]. En Honduras cada año son asesinadas 531 mujeres[4]. Hace un mes en Guatemala 43 niñas fueron incineradas por denunciar la violencia sistemática a la que eran sometidas. En octubre del año pasado, Higui fue rodeada y violada por 10 hombres, ella se defendió, unos de sus violadores murió, HOY es ella la que está presa. Hace unas semanas en Argentina Micaela – defensora de los derechos de las mujeres – fue violada y asesinada por un hombre que años atrás había hecho lo mismo con otras tres mujeres. Hace unos días Claudia, quien tenía medidas de protección fue asesinada por su ex pareja, quién había asesinado a otra mujer años atrás – la siguió hasta su trabajo y allí la asesinó.

Esto es sólo una parte de la historia de odio, machismo y misoginia que rodea a las mujeres en todo el mundo. Y usted, al leerla, ¿siente rabia o dolor? A nosotras nos duele todo el cuerpo, nos hierve la sangre, nos rodea la rabia. Sin embargo, esta historia no le duele a todos. La sociedad solapa y naturaliza la violencia feminicida desde su silencio, sus frases, sus preguntas -¿qué hacía sola? ¿Por qué se fue con él? ¿Por qué estaba en la calle a esa hora? ¡Algo habrá hecho! ¡Seguro lo provocó! ¡Tenía una falda muy corta! -; y el Estado desde su inoperancia y violencia institucional deja libres a los violadores y encarcela a las mujeres que se defienden de ellos.

Nos matan por ser lesbianas, por defender a otras, por denunciar las violencias hacia otras, por no callar la violencia institucional, por defender los territorios, nos matan, nos violan, nos desaparecen… por ser MUJERES, esto nos duele y nos da rabia.

Nos da rabia que representantes políticos – de izquierda y de derecha- transen con nuestros derechos, los negocien y los entreguen para favorecer sus intereses personales, políticos y económicos.

Nos da rabia la desidia con la que muchos y muchas ven las violaciones sistemáticas cometidas contra mujeres y niñas.

Nos da rabia que para los medios de comunicación sólo seamos notas, cifras, estadísticas y casos.

Nos da rabia que los Estados prefieran niñas quemadas y calladas, que libres.

Nos da rabia el silencio de la sociedad.

Nos da rabia que desde pulpitos e iglesias sigan justificando la violencia contra nosotras.

Nos da rabia que por amar, sí amar desde un lugar no normativo, nos violen, torturen, asesinen y encarcelen.

Nos dan rabia sus laxas leyes para con los feminicidas y sus duras leyes para con las mujeres que abortan.

Nos da rabia saber que muchas ya no están y nos duele en todo el cuerpo cada mujer y niña asesinada.

Es por esto que desde hoy NOS DECLARAMOS EN CAMPAÑA PERMANENTE POR NUESTRA VIDA Y LA DE TODAS LAS MUJERES Y NIÑAS que a diario desaparecen, violan, torturan, mutilan y asesinan bajo la mirada de sociedades cómplices y estados inoperantes. Aquí y en donde sea seguiremos resistiendo y denunciando la misoginia, lesbofobia, impunidad y desidia.

El silencio no es nuestra opción, seguiremos gritando ¡Vivas nos Queremos!

Por: Eliana Riaño Vivas

Coordinadora de Comunicaciones

Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe

[1] CEPAL

[2] Fiscalía General de la Nación

[3] Editorial “A las mujeres no nos alcanza la justicia” de Sentimos Diverso.

[4] CEPAL